A lo largo del municipio de Alcúdia se encuentran terrenos muy diversos tales como zonas de huerto, secano, tierras húmedas o áreas de montaña, todos ellos envueltos por el peculiar encanto propio del mar Mediterráneo.
La mayoría de los itinerarios que permiten conocer este entorno, se pueden llevar a cabo durante cualquier época del año, al ser habitual que el clima de la isla así lo permita. Sin embargo, la estación óptima para realizar estos recorridos es la primavera, por ser la época más propicia para disfrutar plenamente del estallido de la naturaleza, con la enorme variedad de luces y colores que, año tras año, la caracterizan.
Existen una variedad de rutas de senderismo y excursiones preciosas como la visita a la Ermita de la Victoria, el parque natural de s’Albufera, el Puig de Sant Martí, toda la costa norte o el precioso camino de l’Hort dels Moros a través de caminos interiores del municipio que nos permitirán disfrutar del entorno propio que caracteriza a los pinares y bosques de esta parte de la isla.
Platja d’Alcudia

Más de 7 km de fina arena blanca, tranquilas y transparentes aguas y una pendiente muy suave definen esta playa que es una de las más seguras y atractivas de la isla. Se pueden realizar actividades acuáticas y otras prácticas deportivas.
De junio a septiembre hay un programa gratuito de animación para adultos y niños. Hay varios balnearios, cafeterías, WC y duchas.
La zona más bulliciosa se extiende desde el Paseo Marítimo hasta Ciudad Blanca donde un canal crea una división natural a partir de la cual la playa muestra su lado más virgen
Cala Poncet i Alcanada

Muy cerca se halla la playa de Alcanada con un pequeño pinar, sus cantos rodados, fondos arenosos y aguas transparentes la convierten en un lugar íntimo y especial. Toma su nombre del islote de Alcanada cuyo pintoresco faro es un punto de referencia en esta bella costa.
Platja de Sant Joan i Sant Pere

Estas dos acogedoras playas que se abren hacia la bahía de Pollença son casi idénticas: suave arena blanca salpicada de vegetación autóctona y un encanto que atrae hasta ellas a residentes y visitantes que buscan lugares apacibles con panorámicas de ensueño. Según los caprichos del viento sus aguas pueden ser tranquilas e idílicas o formar juguetonas olas que mecen a los bañistas.
La Marina, el Morer Vermell i Can Cap de Bou

Coincidiendo con el inicio de la Reserva Natural de l’Albufereta, cuando sopla el viento recalan en Can Cap de Bou los amantes de la vela, windsurf y kitesurf que con sus piruetas convierten las aguas de esta bahía en una auténtica atracción.

Un paraíso singular por el color verde y azulado del agua que envuelve una playa de cantos rodados y que oculta una impresionante vida marina. Resulta ideal para practicar piragüismo o buceo.
